1 ago. 2011

ULTIMA PARADA 174: Una película para cinéfilos poco exigentes.

 


Es verdad  que el cine no solo brasilero sino mas bien diría latino americano creció este último tiempo, sobrevuela así un aire de exitosos films , dando entendido por exitoso más bien a la construcción que poseen la construcción y la soltura para contar sus historias, atrapar al público y sobre todas las cosas por el alto contenido de cargas sociales que llevan consigo.
De la mano de esta premisa conocemos en cines Argentinos hace ya unos años esta película que supo tener y aportar su granito de arena.
Ahora, les va una pregunta ¿No es siempre el mismo Brasil? Y con esto no digo que sea una mala película de lo contrario tubo por su parte toques muy interesantes, pero creo que ya hemos visto esta historia ya sea en la afamada Ciudad de Dios (Fernando Meirelles) o la cuestionada Carandiru (Hector Badenco) por no nombrar otras que siguieron, en esta como en las nombradas vemos a un Brasil donde el único ,inimitable e impenetrable protagonista es siempre el mismo “la favela”. Y no digo que no sea necesario ni impactante para demostrar estas y muchas historias más , solo digo que hay una cuestión si se quiere que ya pasa por un plano más político-social que el arte mismo en cuestión.
Algo así como emparejado con el cine argentino decimos que pasa con la última dictadura militar, pero para no redundar nuevamente en temas ya hablados daremos solamente por sentado que si usted ve esta película no espere bajo ningún punto de vista ver otro Brasil del que ya vio.
La historia es sencilla pero poderosa: la vida de un joven, el destino de un criminal. Envuelto no solo por los propios problemas de ser solamente un número más entre tantos delincuentes sino por la posibilidad abrupta de formar una familia estable y en la vida recta y honesta. Aquí no solo vemos como uno nace, crece y se fortalece por la sociedad en la que se vive y en el incesante día a día sino que también vemos los sentimientos acallados por un mundo sin salida de un joven que ya desde niño supo conocer el dolor, el perder todo y ya no teniendo nada y a la deriva esperar solo por seguir permaneciendo entre los vivos con la esperanza de pocas alegrías una supervivencia al límite y una muerte próxima porque sabe, de ese mundo el único que conoce y conoció no se huye.
Me interesa destacar de esta película la aparición colectiva de un actante muy particular, una ONG francesa que intenta solventar no todos pero si algunos de los problemas que enfrentan estos niños antes de llegar a una etapa adulta despojados por toda clase de estado y contención familiar. Es una buena aparición, oportunista, para decir una vez más miren allí está el primer mundo ayudando desinteresadamente a los olvidados, aunque parezca claramente monótono y poco novedoso es bueno destacar que aquí se toma mucho mas a nivel persona que a nivel general y masivo.
Por favor si ven esta película no se pierdan y préstenle atención al discurso de nuestro protagonista minutos antes de que termine el film, esta como otras es una historia basada en hechos reales pero he aquí un impecable trabajo por parte del guionista quien en pocas palabras hace “escupir” muchas de las verdades de su sentir al muchacho ya crecido y convertido en un autentico criminal.
Un film real, crudo con alto contenido de lenguaje violento (como debe ser si se quiere hacer algo preciso con temas como este) que tal vez pase como una película mas donde uno por ver la portada ya puede divisar principio y final, aun así no está mal ver algo del cine vecino.        

German Abal.

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